Emily Maria Walker nació el 29 de marzo de 1864 en Kensington, Londres, Inglaterra.
Fue la mayor de siete hermanos. Su padre, Joseph Benjamin Walker, y su madre, Emily Ann Warren, criaron a la familia en el corazón de la Londres victoriana. La dirección que consta en su acta de nacimiento es 31 Leinster Terrace, Paddington.
Árbol familiar — Los Walker Warren
Un misterio
Uno de los enigmas de Emily es que no figura en ninguno de los dos censos — ni el de 1871 ni el de 1881 — junto a su familia. Hay varias teorías: que simplemente haya estado con otros familiares en ambas ocasiones, que haya asistido a un internado desde pequeña, o que su padre la haya llevado a Francia en alguno de sus viajes y ella se haya quedado a estudiar allá.
El Paddington de 1864 era un barrio en plena transformación. Leinster Terrace era una hilera de casas victorianas respetables, parte de la expansión hacia el oeste de la ciudad. Londres era entonces la mayor metrópolis del mundo, con más de tres millones de habitantes. El año anterior había abierto la primera línea del Underground, y las calles de Paddington olían a carbón y caballo. La familia Walker vivió en esa ciudad que crecía sin pausa — y que años más tarde, al casarse Emily, la encontraría en lo que hoy se conoce como Ilminster Gardens.
A los 21 años, Emily se casó con Eugene François Crevecoeur el 2 de septiembre de 1885.
La ceremonia tuvo lugar en la iglesia Our Immaculate Lady of Victories — Nuestra Señora Inmaculada de las Victorias — en Wandsworth, Londres. Según un recorte de diario de la época, la celebración comenzó a las 10 de la mañana, asistieron muchos amigos y la calle estaba llena de carruajes.
El vestido de Emily tenía una larga cola de satén color marfil, velo de tul, corona, ramo y pendientes de azahar. La llevó su padre al altar, acompañada de sus damas de honor — dos hermanas y una prima — vestidas con cachemira color crema y surah azul, con cofias de seda azul pálido y cestas con flores rosas y blancas.
A las 2:45 de la tarde, los novios partieron hacia Canterbury, en camino a París.
En noviembre de 1885 ya estaban en Calais, de donde era originario Eugene.
Así consta en la transcripción de su acta de matrimonio civil en francés. En esa ciudad del norte de Francia, a orillas del Canal de la Mancha, Emily y Eugene construyeron los primeros años de su vida en común.
En Calais nacieron sus dos primeros hijos:
El Calais de 1885 era una ciudad portuaria vibrante, el punto más cercano de Francia a las costas inglesas. Su economía giraba en torno al encaje —la industria dentellière que le había dado fama internacional— y al incesante tráfico de ferries que cruzaban el Canal. La presencia inglesa era habitual: comerciantes, viajeros, familias mixtas como la de Emily y Eugene que navegaban entre dos mundos. En esas calles adoquinadas y saladas por el viento del norte, Emily se habrá movido con cierta familiaridad: el idioma era nuevo, pero el mar era el mismo.
Para 1890 la familia Crevecoeur Walker había cruzado el Atlántico y echado raíces en la Argentina.
El primer hijo nacido en suelo argentino fue Pedro Emilio Jorge. Luego vinieron cuatro más en rápida sucesión:
En 1895 la familia completa aparece por primera y única vez junta en el Censo Nacional. Son ocho: Eugene y Emily, y sus seis hijos registrados con sus nombres en francés — Cecile, Louis, Pierre, Madeleine, Maurice y Suzanah.
La Buenos Aires que recibió a los Crevecoeur Walker era una ciudad en ebullición. La crisis de la Baring de 1890 había sacudido la economía, pero los barcos de inmigrantes seguían llegando. La ciudad modernizaba sus calles a toda velocidad: nuevos tranvías, el puerto en expansión, las grandes avenidas trazadas al estilo de Haussmann. Para una familia europea —inglesa de madre, francesa de padre— la ciudad ofrecía comunidades propias, colegios, iglesias y un tejido social familiar. Emily habría criado a sus hijos en ese Buenos Aires que todavía olía a nuevo.
Un árbol genealógico indica su fallecimiento en 1895, aunque su nombre no aparece en los registros de Chacarita ni de Recoleta ese año. El último capítulo de Emily todavía está por encontrarse.
En su corta vida Emily vivió en 3 países, 2 continentes, parió 6 hijos y tuvo una descendencia de más de 100 personas y contando.
¡Qué legado, Emily!